En ocasiones a los padres les llama la atención que su hijo se un poco "torpe" con su cuerpo, siempre choca con todo, sus cuadernos casi se rompen porque escribe muy fuerte, es un tanto "bruto" para jugar, empuja a todos y por eso lo evitan, le cuesta concentrarse y el dice "es que me desconcentran las cosas de la sala y mis compañeros también!
A veces hace mucho frío y casi no se abriga o todo lo contrario hace mucho calor y el sigue con mucha ropa y no quiere desabrigarse, evita los abrazos o que lo toquen.
Y así continúan con la serie de características que pueden llamar la atención a sus padres.
Estas características pueden orientar a una posible alteración a nivel sensorial. Esto quiere decir que su cerebro no está procesando ni modulando los sentidos de manera eficiente, por ende, las respuestas del niño se verán alteradas.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo? Con una terapia de Integración Sensorial, realizadas por profesionales especializados en integración sensorial y terapeutas ocupacionales.
